El arte se nos presenta como praxis social extasiante. Como negocio, es seductora y especulativa oportunidad. En ambos ámbitos participa, anclándose con persistencias diferentes. En el arte, los constituyentes del precio, rectores en economía, carecen de validez. Paradójicamente, en cambio, su existencia y precio final comparten una enraizada obstinación: existen condicionados por la voluntad, el talento y la autoimposición; sin ellos no existe ni concitaría estima social. Marginado del negocio, es discurso y transporte materializado y sensible de la personalidad: del individuo que desde su singularidad se autoconcibe colectivo, existencia diádica de lo social y humano: particular y universal.
Personas y arte: cultura y negocio cultural
La mayoría de las personas participa del arte por lo que expresa en sí; por lo que es, al margen de su valor de mercado; como acto de cultura y posibilidad de establecer relaciones estéticas que, de algún modo, permiten crecer, conocer, sentir, pensar e imaginar mediante lenguajes y conversaciones esenciales establecidos en modos diferentes y enriquecedores. Enriquecer, en fin, sus dignidades y significado social, biológicamente acumulados en cadenas sinápticas. Lo que parecería ser el destino real de la humanidad.
Gracias a las artes, las personas participan en actividades y praxis en las cuales todas las reglas de la naturaleza y las sociedades son convencionalmente borradas para permitir avanzar hacia la convivencia en y de diferencias compartidas y la libertad; construir experiencias nuevas; imaginar realidades inexistentes y diferentes que, gracias al arte, encarnan. Que coexistan lo trágico y lo dichoso; lo bello y lo feo; lo lógico y lo absurdo… Las antinomias de todo tipo resueltas, en fin, incluyendo las éticas, físicas y sociales. Asisten a los espacios con vigorosa vigencia y carta de presentación, incluyendo las étnicas y socioeconómicas... Finalmente, existen sin límites de formas, maneras, grados o cualidades; pasan a ser voluntad hecha pura expresión.
Otros, en cambio, interactúan con el arte por el valor económico que posee o pueda alcanzar, sin importarles la idea que expresa o la belleza y antibelleza que les son propias; por la oportunidad de negocio que signifiquen, por su potencialidad como bien o servicio en las actividades económicas y comerciales.
Y el híbrido: para quienes la moneda del arte en sí contiene, a la vez, una cara económica como potencialidad comercial.
El artista navega las aguas de esa confluencia. Recorre sus puntos de origen, epicentro y final hasta que se desdibujan en una galaxia única: obras con la posibilidad de realización de ambas perspectivas; su permanencia como híbridos unitarios: de unificada y perenne dualidad.
El boom económico de la obra de Firelei Báez
La puja de hasta $1.11 millones de dólares alcanzada por “Sin título”, óleo y acrílico sobre tela impresa del 2021, con dimensiones de 108.675" x 83.25", de la artista estadounidense de origen dominicano y residente en Nueva York Firelei Báez (Santiago de los Caballeros, 1980) nos llena de gozo y orgullo y es muestra verificable de lo anterior.
Aunque al dorso no contiene escritura, la pieza aparece subtitulada en la página de la subasta 23484 de Christie´s del pasado 19 de noviembre en Nueva York como “Colonización en América, Mapa mural de historia visual, preparado por el Servicio de Educación Cívica”.
En el entorno local, tal precio crea un llamado de atención, obligando a un enfoque en varias direcciones: hacia el arte y los artistas nacionales —tan vapuleados por la política y los liderazgos locales—; hacia su rol social vs su condición social; a su nivel intelectual y su calidad humana; a su compromiso frente a su disciplina y la sociedad. Estos aspectos están correctamente definidos, valorados, asumidos y formulados por y en la obra de la domínico-estadounidense.
Hasta donde indican nuestras fuentes, corresponde a doña Marianne de Tolentino la primacía en otorgar cobertura a Firelei Báez, en la mediática nacional, reseñando su participación en la 59 Bienal de Venecia (2022), en el periódico HOY del 9 de febrero del 2022. A nosotros, en cambio, la de haber llamado la atención sobre su promisoria irrupción en el mercado de arte, mediante un artículo publicado en este Listín Diario el 15 de diciembre del mismo año en el que celebramos la venta de una obra suya en Art Basel por US$230 mil. Tres días después, el 18 de diciembre publicamos otro artículo aportando una visión analítica de su obra hasta entonces.
Que una persona de origen dominicano se estuviera constituyendo en astro en las artes globales y regionales, se debía celebrar y lo celebramos; se debía comunicar, y lo comunicamos.
Lo hicimos mediante esos dos artículos: “Art Basel Miami Beach: La dominicana Firelei Báez cotiza nuestras artes” y “El neo surrealismo mitológico antillanista de Firelei Báez”, respectivamente.
En el primero expresamos: “Los dominicanos debemos celebrar y enorgullecernos porque una obra de una artista oriunda de estas tierras, la primera colonia española del Nuevo Mundo, logró $230 mil dólares, en una galería de arte —no en una subasta—, gracias a la calidad de la propuesta y a la profesionalidad del manejo del valor de la artista por la James Cohan Gallery, de Nueva York”.
Desde entonces, procuramos mantenernos al tanto de la su evolución. Deseando traerla en portada de Contemporania, escribimos a la galería que la representaba en Nueva York y nos enviaron algunas fotos que no satisfacían nuestros requerimientos técnicos editoriales y no pudimos publicar. Quizás las relaciones estaban fracturándose porque a los pocos meses la artista pasó a ser representada por una galería londinense: la Hauser & Wirth.
Estaba entusiasmado con la idea de que algo positivo sobre el país anduviera sonando en los oídos de los líderes mundiales. Así que realicé un rastreo de las peripecias de la artista en las artes: sus vínculos con el Museo de Boston, su relación con Simone Leigh —con quien compartió presencia en la 59 Bienal de Venecia— y sus logros en Art Basel 2022, incluyendo la muestra de obras suyas en las de 2023 y 2024 por las galerías Johan Cohan y Hauser & Wirth.
Seguí sus obras en Sotheby´s y Christie´s, pudiendo notar el incremento significativo de su precio. Este creció, desde diciembre del 2022 en Art Basel al 19 de noviembre pasado, 2.7 veces (270%). Sin embargo, frente al estimado mayor (EM) que se aspiraba por la obra recientemente subastada, el crecimiento fue diferente: 5.5 veces. Esa tasa venía potenciándose en las subastas anteriores en Christie´s y Sothebys.